En Cartagena, la Semana Santa posee un especial significado. En ella se ve reflejado el trabajo ininterrumpido de los procesionistas durante todo el año, teniendo como resultado unas magnas procesiones con identidad propia, con un marcado carácter castrense reflejado en el orden y marcialidad, así como la mediterraneidad en la luz, flor y color tan característicos en los desfiles pasionarios cartageneros. La Semana Santa de Cartagena es la semana más larga ya que dura 10 días, desde el Viernes de Dolores hasta el Domingo de Resurrección, aunque el ir y venir de los cofrades, está presente durante toda la Cuaresma.
En esta fiesta, declarada de Interés Internacional en el año 2005, los procesionistas se agrupan en torno a cuatro cofradias:

Viernes de Dolores
En la madrugada y desde la Catedral Antigua sale la primera procesión de España a cargo de la Cofradía del Socorro. La austeridad es su principal característica, contrastando con los desfiles que le sucederán en los próximos días.Desfilan dos tronos, precediendo a cada uno su respectivo tercio de penitentes con el rostro cubierto por un verdugo , sin el característico capuz, y portando sencillos hachotes iluminados mediante velas.
Durante el transcurso de la procesión se reza un Vía Crucis, realizando dos paradas de especial significado para los cartageneros, una en Santa María de Gracia ante la Virgen del Rosell, antigua Patrona de la ciudad, y otra en la Iglesia de la Caridad, siendo testigos de la primera misa a la actual Patrona de Cartagena que en este día celebra su festividad.
En este importante día para Cartagena los californios realizan su primera procesión una vez llegada la noche; desfilan tres tronos con sus respectivos tercios.

Domingo de Ramos
La procesión de este día se caracteriza por ser diurna, ausencia de capirotes y los niños como principales protagonistas. Los tercios correspondientes a cada trono están formados por niños con trajes de hebreos portando palmas o ramas de olivo y caracterizados por mantener el orden y marcar el paso al igual que los tercios de capirotes.En esta procesión se forman los futuros procesionistas californios que desfilarán el Miércoles Santo. La procesión de este día se caracteriza por ser diurna, ausencia de capirotes y los niños como principales protagonistas.
Los tercios correspondientes a cada trono están formados por niños con trajes de hebreos portando palmas o ramas de olivo y caracterizados por mantener el orden y marcar el paso al igual que los tercios de capirotes. En esta procesión se forman los futuros procesionistas californios que desfilarán el Miércoles Santo.

Lunes Santo
En este día los Marrajos "echan a la calle" su primera procesión. Lo que en un principio fue un simple traslado se ha convertido en una multitudinaria procesión en la que un gran número de cartageneros acompañan a la Virgen de la Piedad en cumplimento de sus promesas.Ante la imposibilidad de poder sacar en procesión a la Patrona de Cartagena, los marrajos encargaron a Capuz una imagen similar a la Virgen de la Caridad, recibiendo una hermosa imagen que en este día desfila en un magnífico trono de plata llevado a hombros por más de cien portapasos y precedido por su tercio de penitentes.

Martes Santo
Tres centros militares acogen este día a cofrades californios desde donde iniciarán sus respectivos desfiles uniéndose luego para formar una sola procesión.Santiago sale desde el Gobierno Militar, San Juan desde el Parque de Artillería y San Pedro desde el Arsenal, tres tronos de estilo cartagenero llevados por portapasos en los que la luz y la flor se unen en perfecta armonía.
San Pedro, inscrito como operario del Arsenal, pedirá permiso para pernoctar, y le será concedido bajo la condición de volver antes de medianoche, algo que San Pedro no cumplirá y por lo que será arrestado hasta la Semana Santa del siguiente año.

Miércoles Santo
En este día los californios "echan la calle" su magna procesión. Luz, flor, color y orden predominan en este desfile en el que el barroquismo californio se pone de manifiesto.Destacan los cuatro últimos tronos, de estilo cartagenero, llevados a hombros por portapasos; complementan las imágenes cientos de flores y cartelas llenas de luz.

Jueves Santo
Los californios despiden sus desfiles pasionales con una procesión que contrasta con las anteriores de esta Cofradía.Un solo tambor con sordina marca el ritmo acentuando el recogimiento la ausencia de luz conforme pasa el desfile, siendo la única iluminación la de hachotes y tronos.

Nuestro Padre Jesús Nazareno
Esta procesión de la Cofradía Marraja denominada por todos del "Encuentro", es la más antigua de las procesiones de la Semana Santa cartagenera y, sin duda, la que cuenta con un sabor más popular entre todos los procesionistas puesto que en ella confluyen cuatro procesiones, que salen a distintas horas y de distintos lugares para terminar unidas en un lugar determinado de la ciudad: la plaza de la Merced y con el Palacio Aguirre -del arquitecto Víctor Beltrí- como testigo de excepción cada madrugada.La primera de estas procesiones parte desde la Pescadería en Santa Lucía sobre las 3:30 de la madrugada del Viernes Santo. Es la procesión de nuestra Agrupación, la del Jesús Nazareno, y parte desde ahí debido a los orígenes de la Cofradía (ver Historia de la Agrupación) que a grandes rasgos se debe al dinero que destinaron los pescadores de la zona de La Azohia por la venta de peces "marrajos" que abundaban en el Mediterráneo, a costear la salida procesional de una talla del Jesús Nazareno. Es este acto el que congrega a más gente cada año para deleitarse con la salida del Jesús, por una puerta que en la Semana Santa del 2000 fue inaugurada por miembros de la Cofradía y la Autoridad Portuaria de la ciudad.
La procesión se encamina hacia la Plaza de la Merced, al "Encuentro" con su Madre, la Santísima Virgen Dolorosa, acompañado por los sones del tradicional perico pelao de la Agrupación de Soldados Romanos (judíos) que han ido a "escoltar" al Nazareno en su salida. Muchos procesionistas coincidimos con razón, en que este es el acto más emocionante de toda la Semana Santa junto con el Encuentro: ver salir al Jesús de la Pescadería.

Viernes Santo
La medianoche marca el inicio de este día marrajo con los pasacalles de los granaderos que continuarán hasta la salida de la procesión del Encuentro en la madrugada.El tercio de Jesús Nazareno precediendo a su titular comienza su desfile desde la Pescadería dirigiéndose a "El Lago", lugar donde se encontrará la alba con La Dolorosa conocida como "La Pequeñica", siendo este el momento cumbre, el más emotivo de esta procesión.
La noche vuelve a vestirse de morado con la Cofradía de Jesús Nazareno, desde Santa María sale la magna procesión marraja, la magnificencia, la belleza y el orden se ponen de manifiesto en este desfile culminado por los tronos genuinamente cartageneros, llevados por portapasos y pletóricos de luz y flor.

Sábado Santo
Los marrajos despiden los desfiles pasionarios con una sencilla procesión sin perder la majestuosidad, elegancia y perfecto orden tan característico en la Semana Santa cartagenera.La serenidad y recogimiento caracteriza esta procesión en la que solamente el trono de la Virgen es portado a hombros y que cierra los desfiles de la Cofradía Marraja.

Domingo de Resurreción
Esplendor, luz, flor, color y orden se unen en la mañana de este día en el que los cofrades del Resucitado sacan a la calle su única procesión.Aunque el desfile se desarrolla a plena luz del día , tercios y tronos mantienen el esplendor y belleza característicos en nuestra Semana Santa a pesar de la ausencia de iluminación en hachotes y tronos.
El momento más emocionante se produce a entrada de la Virgen en Santa María de Gracia, supone el fin de la Semana Santa tras un año de trabajo y en ese momento finaliza para empezar también en ese mismo instante a preparar la Semana Santa del siguiente año.
Agrupación.- Entidad creada dentro del seno de cada Cofradía de Semana Santa, que se encarga de todas las actividades concernientes a cada uno de los tercios y tronos que forman las procesiones. Reciben el nombre de la imagen o grupo escultórico bajo el que tienen puesta su advocación.
Alegoría.- Atributos relacionados con la Pasión de Jesucristo, que portan hermanos penitentes de distintas agrupaciones. Para procesionarse se colocan habitualmente sobre un cojín o almohadilla.
Aleluyas.- Hojas con viñetas impresas en papel de varios colores que pregonan la historia de las cofradías y agrupaciones con pareados explicativos. Están realizados a semejanza de los antiguos pliegos de cordel. Hace años era tradicional arrojarlas a la calle el Sábado de Gloria.
Armados.- Antigua denominación con la que se conocían a los tercios de los "judíos", llamados entonces Compañía de Armados. Nombre genérico con el que en la actualidad se llaman a los componentes de las agrupaciones de granaderos y soldados romanos.
Baile.- Movimiento rítmico que se le da a las tronos portados a hombros durante el trayecto de la procesión y singularmente a las Vírgenes.
Balanceo.- Ritmo acompasado que desfilando llevan a los penitentes de algunos tercios, exteriorizándose en un movimiento cadencioso de las capas.
Banderín.- Pieza comúnmente de terciopelo o raso con bordado alegórico al hecho que se procesiona, que portan distintos penitentes en cada tercio.
Boina.- Casquete de tela suave blanca, graduable a la cabeza, que llevan las estructuras de los capuces para facilitar la comodidad de su uso por los penitentes de los tercios de las agrupaciones.
Cabildo.- Reunión general de los componentes de una cofradía.
Capataz.- Persona que lleva a su cargo el movimiento de un Trono durante el trayecto de la procesión.
Capacha.- Cesta encarnada con el escudo de la Hermandad con la que los cofrades californios pedían por las calles de la ciudad donativos para sufragar los gastos de las procesiones en el siglo XVIII.
Cartela.- Pirámide luminosa con la que se alumbran los tronos. Suele ir en éstos en número de 4 ú 8. Contienen distintos brazos finalizados en una bombilla cubierta con una tulipa.
Conco.- Torta de masa dulce con un huevo duro, con la que se le pagaba con una pequeña cantidad de dinero a las tropas de la guarnición, que antiguamente vestían los tercios de capirotes de las procesiones.
Costado.- Lateral de los tronos que son llevados a hombros, siendo el lugar dónde se sitúan aquellos portapasos de menor estatura.
Cruceta.- Finalización del varal de los estandartes. Va rematada en el centro por el escudo de cada agrupación o motivo alegórico de la misma; algunas agrupaciones colocan en dicho elemento una pequeña luz que sirve para trasladar indicaciones al tercio de penitentes durante el desfile.
Escuadra.- Formación de doce granaderos con un cabo gastador al frente que abre la marcha en dicho tercio. Sus integrantes suelen ser los de mayor antigüedad desfilando y superior estatura.
Evangelio.- Elemento procesionil con el que desfilan algunos capirotes, en el que aparecen escritas frases de los Evangelios.
Fuelle.- Situación en la que durante el desfile de los tercios, los capirotes de las hileras interiores a las curvas que se toman, acortan sus distancias para continuar alineados con sus respectivas parejas a la salida del trayecto de dichas curvas.
Guión.- Hermano de cada cofradía que figura al inicio de la procesión que éstas organizan. Mantienen el ritmo del desfile. Se encarga durante la carrera de cubrir los horarios previstos.
Hachote.- Vara finalizada con un cabezal, sobre la que se apoyan los capirotes durante el desfile. Excepto en la procesión del Domingo de Resurreción, en la que no llevan luz, en el resto van iluminadas a través de pilas, butano o cera.
Labaro.- Estandarte que a semejanza de los usados por los emperadores romanos llevan los tercios de "judíos" de cada cofradía.
Leguis.- Polainas realizadas en tela negra, que usan los granaderos, adaptándoselas a la pantorrilla. Llevan botonadura lateral dorada y se sujetan a la rodilla con una pequeña correa.
Machetazo.- Voz con la que se indica el encendido de los tronos. Acto por el que se pone en marcha el circuito eléctrico de un trono.
Maldito.- Nombre que le dan a los capirotes que en los tercios desfilan con elementos alegóricos por delante de los hermanos alumbrantes.
Meón.- Capirote que desfila en un tercio con una vara para sustituir a cualquier penitente, que por una indisposición tenga que abandonar su puesto de hachote en las hileras.
Palabra.- Denominación coloquial utilizada por los capirotes para referirse a las galas que portan en los tercios de los hermanos evangelistas.
Pértiga.- Vara larga de madera, utilizada por los encargados de la organización de la salida de las procesiones para medir en el recorrido, las alturas de los posibles obstáculos, que puedan impedir el paso de los tronos.
Piquete.- Escolta militar con la que el Ejército cierra las procesiones cartageneras.
Promesas.- Personas que marchan tras los tronos en cumplimiento de algún voto.
Puntero.- Capirote que inicia las filas de penitentes de los tercios; generalmente, ocupa este puesto el de menor estatura.
Recogida.- Entrada de la procesión en la Iglesia de Santa María tras concluir su carrera. Culmina con el canto de la Salve popular a la Virgen, trono con el que finaliza el cortejo.
Salve.- Versión cartagenera de dicha oración a la Virgen con música compuesta por el sacerdote Sánchez Medina, siendo el canto con el que tradicionalmente finaliza cualquier acto religioso organizado por cofradías de Semana Santa.
Sotavara.- Portapaso que facilita los movimientos de los tronos a hombros, empujando las varas desde la parte trasera del paso.
Sudario.- Paño ricamente bordado que sirve de insignia y guía de los tercios de capirotes de cada una de las agrupaciones que desfilan en las procesiones.
Toalla.- Lienzo que de la cruz pende en aquellos tronos en los que se procesiona dicho símbolo.