Ruta 14 - Mazarrón - Rambla de las Moreras - Ruta 1 - Las Tierras Occidentales
Senda muy interesante pero peligrosa en la que hay que extremar las precauciones por la abundancia de pozos, derrumbes, socavones y la inestabilidad de las terreras y escombreras.

1- Este recorrido de nula dificultad y longitud media exige del caminante una extrema precaución por la existencia de numerosos peligros a lo largo del mismo. Su realización esta desaconsejada en periodos de lluvias o posteriores a las mismas. Un listado de riesgos debiera de incluir la existencia de terreras poco consolidadas, pozos descubiertos y construcciones ruinosas. La evocación del pasado minero de Mazarrón se inicia en la Plaza del Ayuntamiento, ascendiendo por la calle Lardines y Marín Baldo hasta el final de la zona urbanizada donde una vez superado el canal colector de aguas pluviales entramos propiamente en el área de concesiones mineras.
2- Ya en este tramo las ruinas mineras constituyen los elementos caracterizadores del paisaje. Castilletes, instalaciones auxiliares, pozos, galerías, terreras y escombreras pertenecientes a minas y pozos de nombres tan sugerentes y variopintos como Usurpada, San Carlos y San José.
3- Situado junto al repetidor de telefonía, el Cabezo de San Cristóbal presenta un característico color negro debido a la presencia en superficie de pequeños filones de hierro y manganeso que contrasta con el color blanquecino amarillento del Cabezo de Los Perules. La panorámica que se observa nos permite disfrutar de la contemplación del Puerto de Mazarrón, el sector litoral del puerto y el corredor que sirve de conexión entre ambas emmarcado por las sierras de Las Moreras y del Algarrobo y de lo Alto.
4- A partir de este momento y siguiendo el camino que discurre entre escombreras y terreras de la más variada diversidad cromática, se van sucediendo minas y pozos, algunos conservando magníficos castilletes de madera, o de hierro. Las depresiones existentes indican la existencia de hundimientos en profundidad de las galerías y pozos construidos para la extracción de plomo y plata, explotaciones que tuvieron su época de esplendor en el siglo XIX, pero cuyos orígenes se remontan a la época de colonización romana.
5- En el sector central que conecta los Cabezos de San Cristóbal y los Perules podemos observar las ruinas del grupo San Antonio representativas de la última fase de explotación de los recursos mineros de la zona por la empresa Minofer que se extendió hasta la mitad del presente siglo.
6- Siguiendo el camino y después de pasar junto a algunos pozos mineros utilizados por los romanos, llegamos a los terrenos de la Mina Talía, situada junto a la Corta Romana, la más importante y extensa concesión del Cabezo de los Perules. La alteración producida por las aguas subterráneas calientes sobre la roca volcánica formó las alunitas, de las cuales se obtenían los alumbres de extraordinaria importancia económica durante los siglos XV y XVI y al cual se debe el origen de Mazarrón conocido en esta época como Casas de los Alumbres de Mazarrón. Como subproducto se obtenía la almagra, material terroso de color rojo cuyas acumulaciones todavía son visibles en el entorno del cabezo y que fue comercializado para enlucir los suelos.
7- Después de pasar por una profunda corta, y junto a numerosos pozos y chimeneas de aireación regresamos al Grupo San Antonio desde donde por un camino jalonado de eucaliptos salimos a la carretera de mazarrón a Murcia en el punto en que tenía su origen el ferrocarril que transportaba el mineral hasta la Fundición Santa Elisa en los terrenos aledaños al Cabezo del Faro en el Puerto de Mazarrón.