Fiestas

Festival del Cante de Las Minas

En 1961, se pone en marcha el I Festival del Cante de las Minas. Firmadas las bases del concurso, la primera convocatoria se celebró en la terraza Argüelles el 13 de Octubre de 1961, primera sede del Festival, cuyas ediciones se trasladaron posteriormente al edificio del "Antiguo Mercado Público". El Festival del Cante de las Minas ha hecho raíces, y desde entonces se han ido sucediendo sus ediciones de forma ininterrumpida, consolidando el certamen y tornándolo en la cita flamenca anual más importante del mundo. Consolidado el festival, ha cumplido sus grandes objetivos, por un lado, los concursos de La Unión contribuyen a la potenciación y lanzamiento de numerosos artistas noveles, en segundo lugar, el Festival ha significado la definitiva recuperación y divulgación de unos cantes y toques que estaban al borde de su definitiva extinción.

La estructura actual del certamen acoge tres grandes bloques de programación que se complementan y enriquecen mutuamente, los concursos: cante, toque y baile, a los que respectivamente se corresponden, la Lámpara Minera, mayor galardón del certamen, otorgado al mejor cante por mineras, sin prejuicio de premiar y otorgar consideración a otros estilos bajo-andaluces, y al resto de cantes mineros (taranta, el taranto, la levantica, la murciana, el fandango minero, etc...). Toque, cuyo máximo galardón es el Bordón Minero, que goza ya de un enorme prestigio entre todos los tocaores dentro y fuera de nuestro país y el Baie, que es el benjamín del certamen cuyo primer premio corresponde al trofeo El Desplante, debiendo señalarse que todos los premios van acompañados de un importante premio pecuniario.

Junto a las jornadas de concurso, las noches inmediatamente anteriores a las mismas concurren en el Festival, de forma no competitiva, los más significados artistas flamencos del momento. Estos días de programación convierten, así a La Unión en el más riguroso escaparate de las más distinguidas exhibiciones de cante, toque y baile. Asimismo, las tardes de cada jornada festivalera, se complementan con coloquios, tertulias, exposiciones fotográficas, pintura o escultura.

Semana Santa Minera en La Unión

Junto a la riqueza folklórica de sus trovos y sus cantes, aquellos que cada año dan pie a su famoso Festival Nacional del Cante de las Minas, guarda La Unión, una peculiar vocación semanasantera, cuya solera cuenta tantos años como los que la ciudad carga a sus espaldas. Téngase en consideración que la Cofradía del Nazareno llegó a ostentar los títulos de Real e Ilustre otorgados por Isabel II en 1862. Se ofrecen en La Unión unos singulares desfiles pasionarios que tiendes, cada día más a encontrar su propia identidad, en la que destaca el importante concurso nacional de saetas de cada Jueves Santo. La Saeta nace en La Unión, cuando la "jondura flamenca" y la Semana Santa se cruzan en la luna llena de abril. Ningún cante tan atado a un tiempo y a un escenario tan determinado, cante de estación y de situación.

Vale la pena, presenciar el Santo Entierro de Cristo, al atardecer del Viernes Santo, cortejo que se inicia con el bello paso de la llamada "convocatoria" y que se cierra con la Soledad, de hechuras dieciochescas "lirio de luto", la llamó el poeta, imagen que luce un típico "trono de piña", iluminado por trescientas tulipas.

Fiestas Populares

Una de las manifestaciones que perpetúa la cultura, la tradición de un pueblo, son sin duda las fiestas populares, y en La Unión, estas oportunidades se suceden a lo largo del año.

En este sentido, podemos encontrar las fiestas en honor de la Patrona de La Unión, Nuestra Señora del Rosario, que tienen lugar durante la primera quincena del mes de Octubre, y fiestas patronales de sus pedanías Portmán y Roche, durante el mes de Julio, de singular belleza la procesión marinera en honor de la Virgen del Carmen en Portmán.