El Estrecho   --   Cuevas de Reyllo  --  Los Cánovas  --  Balsapintada  --  La Pinilla  --  Las Palas
El Escobar  --  Los Almagros  --  Los Paganes

 
El Estrecho

En el Estrecho se venera la Santa Cruz y sus fiestas patronales se celebran en Mayo.

Esta pedanía es como la atalaya del campo de Cartagena, un lugar dónde los cursos de agua y la naturaleza han dejado parajes como Río Seco, La Ribera, Molino de agua de los Celdranes, etc.., ideales para el senderismo.

La posición privilegiada de este término, cercano a importantes vías de comunicación, así como la riqueza agrícola por la transformación en zona de regadío, hacen de esta Diputación un lugar de un gran auge económico y demográfico. Surcada por importantes ramblas para el gozo de los amantes del senderismo, y con algunas casas solariegas de gran interés. Nos encontramos además con la posibilidad de contemplar desde los cabezos del Estrecho la amplitud y belleza del campo de Cartagena. Importantes empresas hortofrutícolas y de la industria se han instalado en las cercanías, contribuyendo al progreso de este lugar.

Cuevas de Reyllo

Diputación situada al norte del término municipal. Es el único núcleo de población importante entre Fuente Álamo y Alhama. Su nombre lo toma de una familia influyente de la zona, los Reyllo, uno de cuyos miembros, fue el primer alcalde del Ayuntamiento de Fuente Álamo en 1700. Se estableció la población sobre el siglo XVII, en la importante vereda de Cartagena a Lorca.

Destacan algunos yacimientos arqueológicos de época romana en la Cueva Pagán y en las cercanías de Los Muñoces.

Ha sido territorio de establecimiento de importantes Hacendados, familias con poder económico y político, que hicieron de esta Diputación una de las más influyentes del término municipal de Fuente Álamo. Esta zona cuenta con excelentes comunicaciones, siendo vía de paso hacia Andalucía. En 1916 fue inaugurada la carretera desde La Aljorra hasta Cuevas. En cuanto a la demografía, la población en 1940 era de 1343 habitantes, en 1960 ascendía a 1395 y en 1980 el número de pobladores era de 1013.


Ha sido lugar de maniobras militares, debido a sus extensas zonas despobladas. 

Hoy es un lugar de importante desarrollo industrial y ganadero, con cultivos de viñedos, sobre todo en el partido de los Cánovas.

Los Cánovas

Es un término cercano a la sierra de Carrascoy, paraje de ocio y excursionismo, lugar obligado de parada en el eje de Fuente álamo-Alhama.

Los Cánovas eran considerados como una calle de Las Cuevas. La primera noticia documental sobre este paraje data de 1820 con ocasión del deslinde entre Fuente Álamo y Lorca, y en 1836 en que se solicita al Ayuntamiento de Fuente Álamo construir una casa posada en este caserío, junto al camino real. El patrón de esta pedanía es San Francisco de Asís y sus fiestas patronales tienen lugar en el mes de Octubre. Gran número de vecinos hubieron de emigrar a Francia y Alemania.

Balsapintada

Diputación situada en el Este del término municipal, lindando con los términos de Cartagena, Torre Pacheco y Murcia. Data del siglo XVII, originándose la construcción de viviendas en el cruce de la vereda de Balsicas al Mingrano y el cordel de Fuente Álamo al Puerto de la Cadena. En este lugar existía una construcción para embalse de agua, de origen romano, que posteriormente se utilizaría por los árabes y en la época medieval. A este lugar se le denominaba en el siglo XIX con el nombre del "el descansadero". 

El origen del nombre de la población procede de esta balsa cuyas paredes exteriores estarían pintadas de color rojo.

Es un territorio llano, con los cabezos del Estrecho en las cercanías y algunos cursos de agua importantes, como la Rambla de la Murta y la Rambla del Albujón que atraviesa la pedanía del Estrecho. Esta zona del campo fue importante en época romana, como lo demuestran los yacimientos cercanos en la llamada Balsa de Espín, donde se han hallado estatuillas del Dios Hermes, canalizaciones de agua fabricadas con plomo, ánforas y numismática desde la época de César Augusto hasta el emperador Galieno. Otros yacimientos romanos se hallan en la finca de Galtero, en El Estrecho (balsa romana) y en las casas de Garcerán

De la época árabe, quedan topónimos como la casa del Zoco, en la zona de Valladolises, muy cerca de donde se construyó una torre árabe (Torre del Arraez) y donde al parecer habría un lugar de oración en la época musulmana. Esta zona era conocida como El Algarbi, y en un paraje cercano a la rambla de Fuente Álamo, en El Estrecho, se hallaría una alquería árabe conocida como Benybenjambre.

Importante desde siempre en la actividad del transporte, arrieros y carreteros salían de este lugar para dirigirse hacia Jaén, Úbeda, Baeza, Lorca, etc.. Hoy es una de las principales actividades de la zona y fuente principal de su economía. La industria  charcutera y los cultivos agrícolas de regadío, tras la incorporación de este territorio a la zona regable del trasvase han hecho posible su importante auge económico, contribuyendo también a ello la instalación de empresas de manipulación hortofrutícola.

Cuando Fuente Álamo adquiere el título de Villa en 1700, Balsapintada siguió perteneciendo a la ciudad de Murcia. Sólo en 1836, por orden del Gobernador Civil, pasa a ser término de Fuente Álamo.

Su ermita está dedicada a la advocación de Santiago Apóstol. sus fiestas se celebran a finales de Julio, con actividades culturales y lúdico festivas del tipo de exhibición de carruajes, concurso de doma, etc...

En cuanto a demografía, en 1940 Balsapintada cuenta con 13465 habitantes, en 1960 con 1606 y en 1980 con 1410.

La Pinilla

Es junto con El Escobar uno de los lugares más pintorescos y que mejor ha conservado el tipismo rural. Las antiguas construcciones, los muros y cercados de piedra, las fachadas pintadas en colores ocre, azul, amarillo, rojo, etc.. son muestra de esta arquitectura rural.  Casas de labranza, algunas con escudos heráldicos, edificios de planta baja y piso, arcos de entrada a amplios patios interiores y callejuelas estrechas y empinadas así como su situación en las estribaciones de los cabezos, la sierra de la Pinilla, y de zonas reforestadas como el Majar de Gracia, hacen de este poblado unos de los más típicos y agradables para el descanso y el turismo rural.

Probablemente es uno de los poblados más antiguos del término, ya que aparece en mapas del los siglo XVII y XVIII. Se formó en la calzad romana que iba desde Cartagena a Jaén, posteriormente  denominado Camino Real de Cartagena a Lorca. Situada en las cercanías de veredas como la Colada de la Venta Seca, la Colada de La Pinilla a las Palas, la colada de la Pinilla a Fuente Álamo y cercana a las costas de Mazarrón, le hicieron ser un lugar de establecimiento de terratenientes e hidalgos en el siglo XVIII. Su nombre procede del árabe Ben-iella (que significa hijo del pacto). En el siglo XIV ya es conocida y nombrada como Fuente de la Peniella, en los libros de la Montería del rey Alfonso XI. Estas sierras eran ricas en agua, vegetación y fauna del tipo de jabalíes, liebre y perdices. 
 

La Pinilla y sus alrededores  pertenecían al Concejo de Lorca y ya en el siglo XVI esta ciudad comenzó a repoblar la zona concediendo mercedes y tierras a vecinos de Lorca, Librilla, etc.. Pasó a formar parte del término municipal de Fuente Álamo después de 1820.

Hubo múltiples conflictos con el señalamiento de límites con Mazarrón y con Lorca. La aldea de La Pinilla se la disputaban ambos términos con el Ayuntamiento de Fuente Álamo. Mazarrón decía que la fuente de La Pinilla y el cabezo de La Calera eran suyos y que el abrevadero nacido de la fuente era concejil y común a los dos términos. En 1846 cuando se dividió el término con Lorca se agregó La Pinilla a fuente Álamo.

Su ermita está dedicada al culto de la Virgen de la Luz y data del siglo XVIII, pues en 1804 hay una referencia documental sobre la colocación de un edicto en la puerta de la misma. sus fiestas patronales se celebran en el mes de septiembre. 

En el aspecto demográfico, La Pinilla sufrió una emigración importante, pues en 1940 tenía 1640 habitantes y en 1980 tan sólo habían 666 vecinos. el alumbrado eléctrico se instaló en 1942. Fue uno de los lugares que quedó bastante abandonado en la década de los 60, ante la penuria de la vida campesina y el aislamiento de las comunicaciones, alejada de las ciudades importantes y en una época de sequía y escaso trabajo en el secano.

Es casi el único lugar de toda la comarca del Campo de Cartagena, dónde se puede admirar, con cierta frecuencia, los campos nevados, como si la naturaleza quisiera blanquear la alfombra alba de los almendros en floración.

Las Palas

Esta diputación se encuentra al suroeste del término municipal. Posiblemente sea la de mayor importancia arqueológica, ya que su proximidad a la sierra del Mingrano, cabezo de los Vivancos, sierra del Algarrobo, Cabezos de Tallante, etc.., le hicieron ser un lugar elegido para el establecimiento de las antiguas civilizaciones. Toma su nombre de las numerosas chumberas que existían en la zona. Topónimos de la zona como la Moruna, el Real, etc... recuerdan el origen antiguo de esta población.

Enclavada en un cruce de caminos, vereda del Mingrano a Balsicas y camino Real de Cartagena a Lorca (antigua prolongación de la calzada romana que discurría desde Cartago Nova hacia Lorca y Jaén), en sus alrededores se asentaron los pobladores ibéricos, romanos y árabes, dando testimonio de ello el gran número de yacimientos arqueológicos de la zona. en los parajes de Campo Nubla, La Manchica, Finca Almendros, Cabezo de la Cebolla, Fuentes del Mingrano, Rambla de la Orilla, etc. Hay vestigios de las viviendas de estos pobladores romanos y árabes.

El origen del poblado como núcleo habitado se puede datar en el siglo XVII, alrededor del pozo concejil conocido como Pozo del Tío Andreo (en el cruce de caminos), abrevadero de ganados, alrededor del cual se construirían las primeras edificaciones. La extraordinaria abundancia de pastos en la dehesa conocida como Campo Nubla y los abundantes manantiales de agua potable en las sierras cercanas hicieron que este lugar fuese de las primeras zonas en que se comienza a conceder tierras en el siglo XVI por parte del concejo de Lorca. Se hicieron concesiones, unas 20 fanegas por cabeza, a distintos vecinos de otros lugares (Librilla) para que roturasen tierras, abriesen acequias y cultivasen los campos.

Los molinos harineros eran habituales en este paisaje, de tal modo que se le llenaba al camino de las Palas a Fuente Álamo, el "camino de los molinos del campo". Molinos, almazaras, casas solariegas, norias y aceñas son reflejo de la productividad y fecundidad de estas tierra

Cuando en 1700 se concede el título de Villa a Fuente Álamo, la zona de Las Palas siguió perteneciendo a las ciudades de Lorca y Cartagena.  En 1820, tiene lugar la segunda y definitiva emancipación de Fuente Álamo y Las Palas pasan a formar parte del nuevo término municipal

Hoy es un próspero territorio, con una importante producción de ganado porcino y un aumento de los cultivos agrícolas de regadío, así como industrias de elaboración de piensos.

Es un privilegiado lugar, cercano a la costa mediterránea, con paisajes semidesérticos en contraste con praderas y valles cubiertos de vegetación y flor de almendro en primavera y con la proximidad de las sierras desde las que se divisa el fértil campo de Fuente Álamo.

El Escobar, los Almagros, los Paganes

Son pedanías situadas en la parte note del término, en las estribaciones de la Sierra de Carrascoy. Sus nombres proceden de los apellidos de familias que se asentaron en la zona, aunque al Escobar se le nombrara como "El Escobillar", probablemente en referencia a la abundancia del esparto y a ser este producto  junto con la recogida de leña, una de las actividades económicas importantes de los pobladores de la zona.

En la sierra de Carrascoy, se asentaron primitivos pobladores de la cultura argárica (siglo V a. de C.), existiendo un poblado de esta época en el Cerro de la Bastida. La facilidad de obtención de agua, leña, madera, piedra, así como la situación estratégica y las minas de hierro existentes en esta sierra, fomentaron el establecimiento de pobladores en estos lugares. Esta economía precaria, de subsistencia, propia de anteriores siglos, hizo que estas aldeas quedaran prácticamente despobladas en el segundo tercio del siglo XX, emigrando a las ciudades y pueblos de la región o a otros países europeos.

En el paraje de Los Arcos hay vestigios de un importante asentamiento romano, al igual que en las cercanías de la Hacienda de Corverica.
 

Los Paganes pertenecían a la Diputación de los Almagros, una de las cinco de que constaba el término de Fuente Álamo en 1806.  El Escobar y la Solana de Carrascoy se anexionaron a Fuente Álamo en 1820, cuando éste obtuvo la jurisdicción propia y definitiva, pero no fue efectiva hasta 1836 en que Murcia lo cedió a este término. Se sucedían múltiples pleitos y deslindes con Alhama y Murcia, por la posesión del abrevadero de la fuente del Barranco negro, así como por la entrada de los vecinos a cortar leña en lugares privados.

Los ganados que cruzaban la Cañada Real atravesaban El Escobar. Este es un poblado con un tipismo especial, con construcciones de origen árabe, con pozo y abrevadero en la plaza, que le hace conservar ese sabor arcaico y tradicional. Las casas solariegas como la Hacienda de los Jiménez en la Carrasca, la Hacienda de Corverica, y otras construcciones del siglo XVIII, testimonian un pasado de ricos terratenientes.

La sequía y las plagas, como la de langosta, ocurrida en los años 1867 y 1868 arrasaron todos los campos desde Corvera la alta hasta el Escobar, lo que hacía que la vida en estos parajes fuese una lucha y un sacrificio continuo.

En cuanto a la demografía: Los Almagros, en 1940, tenían 572 habitantes, en 1980 unos 328. En el Escobar habitaban 662 personas en 1940 y en 1980 el número era de 121. Ha sido esta una de las pedanías que más despoblamiento ha sufrido de todo el término municipal, debido al cambio en las fuentes de riqueza económica, a la revolución industrial y a la masiva emigración. En 1966 se inauguró el alumbrado público en estas tres pedanías.

Las ermitas de Los Almagros y El Escobar fueron construidas en el siglo XVIII.

El patrón del Escobar es San Juan Bautista y sus fiestas tienen lugar a finales de junio.

La patrona de los Almagros es la Virgen de la Luz y sus fiestas patronales se celebran en septiembre.