Las
primeras referencias de población se remontan a la época prehistórica
(cuevas del paleolítico en la zona del Algarrobo, asentamientos
neolíticos, yacimientos argáricos de Carrascoy). También existen
numerosos yacimientos de la época romana, sobre todo en la zona situada
entre las Palas y la Pinilla, por donde discurría un trozo de calzada
romana que conducía desde Cartagena hasta Cástulo (Jaén).
Del periodo árabe apenas hay noticias o hallazgos, algunas instalaciones
de extracción de agua (norias y aceñas) recuerdan que algunos
asentamientos fueron ocupados por los musulmanes.
La fundación de la villa se inicia en el año 1520 cuando un grupo de
labradores y ganaderos decidieron asentarse en un paraje conocido como
"la fuente del álamo". Las construcciones rudimentarias
que servían de albergue a los ganaderos trashumantes se fueron
transformando en construcciones estables para los pastores que conducían
sus rebaños hasta los fértiles pastos de la zona de La Manchica y Campo
Nubla. Aquellos pastores solicitaron en 1634 a Felipe IV la
declaración de villa, pero el expediente fue retenido por los municipios
de Murcia, Cartagena y Lorca, que veían mermados sus territorios.
Carlos II firmó la Real Cédula el 5 de julio de 1700, confirmando el
título de villa y quince días después se constituyó el Ayuntamiento.
El término se firmó con nueve leguas del municipio de Lorca, seis del de
Murcia y cuatro de Cartagena, pero el litigio planteado por éstos
provocó la anulación del derecho otorgado años antes. El desánimo
cundió en los escasos pobladores que se diseminaron por el campo. La
Constitución de 1812 dio paso a la esperanza y, ocho años más tarde, la
villa recobraba su independencia. La condición agrícola y ganadera de
sus moradores que obliga a la dispersión, queda de manifiesto a mediados
del siglo XVIII por la existencia de una docena de ermitas.
El lugar, en sus orígenes, estaba expuesto a las epidemias, las sequías
y los ataques moriscos lo que dificultó su poblamiento. Hasta mediados
del siglo XVII no se desarrolló completamente el lugar, en estos años se
construyeron la aduana, la escribanía de número, el Pósito de
labradores, la cárcel pública y el Hospicio de San Bernardino de Sena.
En 1836 es trasladada la sede del Ayuntamiento a la pedanía de Cuevas de
Reyllo, debido al despoblamiento en que se encontraba Fuente Álamo. A los
pocos meses fue ubicada de nuevo la sede municipal en Fuente Álamo.
La segunda mitad del siglo XIX supone el resurgimiento económico de esta
Villa, contribuyendo a ello la inauguración el 5 de octubre de 1839, del
que sería uno de los mercados de ganados y productos del país más
importantes de la región e incluso a nivel nacional. En 1844 se construye
el ayuntamiento y en 1872 se instala en el mismo edificio el juzgado. En
1966 se concedió a la villa el título de Muy Noble y Muy Leal por la
generosa acogida dispensada a los prisioneros supervivientes del vapor
Castillo de Olite.
El sector económico más importante de Fuente Álamo continúa siendo el
sector ganadero, y en concreto de ganado porcino, de hecho este municipio
es uno de los mayores productores de la Región de Murcia.
A partir de los años 89 se instalan en Fuente Álamo diferentes empresas
de electro galvanizado, de manipulado de hortalizas, del sector del metal
y de la construcción. De esta forma el sector industrial comienza a
adquirir un protagonismo cada vez mayor que culmina con la ubicación en
el término municipal de importantes empresas, así como la instalación
del Parque Tecnológico de la Región de Murcia. También la agricultura
se ha desarrollado de forma notable, extendiéndose el cultivo intensivo
de verduras y hortalizas.